jueves, 3 de junio de 2010

2. El día en que Laura descubrió el helado de macadamia.





Hacía un calor insufrible – como todos los calores que se insufren en Valencia – y era tarde. Muy tarde. Alguien jugaba la play en el salón de su casa, y otro alguien dormitaba a su lado en el sofá. Habían cenado pizza. Laura estaba sentada en pijama en el sofá, como si fuera una jefa india – Peter Pan siempre, Cosa – y sobre la mesa quedaba un poco de helado. Laura lo miró. Posiblemente pensaría que no iba a ser granizado de limón, lo miraría con recelo, con ese mismo recelo que siente laura hacia las cosas dulces. ¿Pero qué más daba? Debía aprovechar las excusas que el mundo le daba -como que hacía calor, como alguien jugaba la play y el turno no le llegaba y e el sitio de la lado yo dormía, - lo probó. Bien, vale, no se arrepentía.

Y ahora cosa, vete al caralibro :O
http://www.facebook.com/irene.diezlloris#!/photo.php?pid=1320557&id=1357877676

3 comentarios:

Postal dijo...

2. Ese fue un gran día. El día del helado de nueces de macadamia. Ahora siempre que veo ese helado mi cabeza va directa a aquel verano :)

Qué guay, cosa, qué guay!!! *_*

Cómomolascosa!! :*

Anabelen dijo...

Estimado blogger, visité tu blog y está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Y por mi parte te pediría un enlace hacia mi web y asi beneficiar ambos blogs con mas visitas.

Espero tu Respuesta.

Un cordial saludo

anabelenn24@gmail.com

Violetcarsons dijo...

He vuelto.

¿Y si ya nada valiese realmente la pena?, gritar, pasa a ser alguna desesperación secundaria, bloqueadas tus palabras, se desvanecen. Y los susurros de tiempo son navajazos por la espalda…

Violetcarsons.