sábado, 24 de octubre de 2009

Poema I.

Que me dejes que me arañen otros gatos
la espalda,
las piernas,
el alma.
Y caminen por mi cama sus manos,
sus labios,
sus ojos.
Aunque siete segundos después no haya tiempo
para graparnos
la piel contra
la piel.
Pero a lo mejor sí graparle y coserme
en la almohada
en el almanaque
en la foto que nunca rompes,
en el rincón inerte de nuestro aire,
en la sangre,
que hacen los gatos al arañarme.




Poema I, Irene Díez.

3 comentarios:

Nébula dijo...

Saber de ti,
un rayo de luz
donde nada va bien.

.*

Postal dijo...

:)


Un hurra por Rosa. Y por ti, claro :*

Marie Augustine. dijo...

los gatos son seres importantes para ti, verdaD?