sábado, 2 de mayo de 2009
amor se llama el juego.
jueves, 23 de abril de 2009
poemas concurso francés 2009
Se ha roto el tiempo de las cerezas
se ha quitado al vida
como alguien se quita la ropa
Se ha roto el murmullo absurdo, el silencio obligado
Fuimos tiranos de nuestra pubertad
impusimos, vivmos, vencimos
Caímos y nos reconstruímos.
Seguimos en pie, después de los años.
Somos hijos de la pereza,
de la tridteza y de la fiesta,
de morir un poco cada día,
de vivir un poco en cada risa.
Ahora dejamos atrás lo que fuimos,
pálpito de ausencia,
ahora tenemos el tesoro ganado
en el tiempo de las cerezas.
En francés: Le temps des cerises
Le temps des cerises s'est cassé
Il s'est évadé de la vie
Comme les vents s’évadent
s'est cassé le murmure absurde, le silence obligé
nous avons été des tyrans de nôtre adolescence
nous avons imposé, vécu, vaincu,
nous sommes tombés et nous nous sommes reconstruits
nous sommes toujorus debout après tant d'années.
Nous sommes des fils de la paresse,
de la tristesse, de la fête,
de mourir un peu chaque jour
d'habiter un peu chez la rire.
Maintenant nous laissons en arrière l'incertitude,
pressentiment de future,
maintenant nous avons un trésor gagné
pendant le temps des cerises.
sábado, 7 de marzo de 2009
vámonos.
- Cosa, vámonos y quedemonos allí. Tú serás pintora y yo sére tu relaciones públicas. Aprenderé hungaro si hace falta. Y nos comparemos una casa de papel pintado y ventanas de colores.
- Si, Cosa, por favor, yo quiero... ¿Y si escribes cuentos y yo los ilustro, Cosa?
- Y volveremos por Navidad, exlusivamente... Primero tendría que aprender hungaro, Cosa, o checo, o mejorar mi francés.
- Yo tengo el diccionario.
- Yo pondré el papel.conversación mantenida en el día de ayer entre las señorita postal y la señorita cereza que tienen ganas de echar a volar.
sábado, 14 de febrero de 2009
en el que pido perdón.
Me gustaría poder escribirte una carta disculpándome por no poder queree. Estaría bien tener más valor que para ponerte una excusa, aunque sea verdad, y dejar que te quedes tú, tú tu amor hacia mí casi obsesivo. Estaría bien, creo, que las cosas fuesen distintas, que no existirean terceras personas, ni sueños, que yo me dejase llevar por las hormonas y me entregase a tus brazos como llevas sugiriéndome desde que te conocí, hace aproximadamente un año. Podría darte falsas esperanzas, decirte que tienes un color de ojos bonitos, que es interesante hablar contigo cuando no te dedicas a comentar lo maravillosa que soy, y todas esas cosas que me hacen sentir tan incómoda. ¿Ves? Ahí está al diferencia. Con él siento que cuando me alaba me soy mejor. Que puedo llegar a ser cualquier cosa.
Así yo no puedo querer a nadie, espero que algun día puedas comprender. No sería justo. Yo lo sé. Tú también lo sabrás. Ojalá puediera soltar eso de lo amravilloso que eres, de que no es por ti, que es por mí. Pero sé que es por ti. En parte es por ti. Tal vez si no me hubieses avasallado desde un primer momento. Tal vez en otro momento, en otro lugar, unos años antes, yo lo hubiese hecho sin dudarlo. Tal evz en otro mundo y en otra vida, en un universo creado por Lyra, yo decida quererte y podamos ser felices. No. Yo tampoco me lo creo. No quiero que seas un pieza de bisutería. Ni el objeto de mis mentiras piadosas.
Sería bonito decirte que te quiero, aunque sea mentira. Hablar en primera del plural. Hacer planes. Pero no contigo. No si estás tú. Sé que es curel, pero no es así como funcionan las cosas. No me digas que me pudes querer por los dos, que con el tiempo llegaré a sentir algo más. Me conozo y sé que no funcionará. A lo mejor debería haberte dejado claro eso desde un principio, aquel día en que entrre risas me pediste que me casara contigo. Y yo aún sabiendo que habalbas en serio a pesar de tu tono, te dije que ya veríamos que pasaba con el tiempo.
Y el tictac isempre termina jodiéndolo todo.
Dices que soy complicada, que no sabes cómo tartarme: si como adulta o como una niña. Que eso es lo que más te gusta de mí. Nunca nadie me ha dicho que soy compleja. Pero soy lo que ves. Y lo que ves es que por mucho que lo intente no te puedo querer.
Quería decirte que siento no tener un diccionario de mis sentimientos. Pero hace pocos meses descubrí que amor se escribía sin hache.
sábado, 24 de enero de 2009
sábado, 29 de noviembre de 2008
épica.
-¿Cómo eres ahora
- Ya sabes, atormentado. Atormentado desde que me rompieron el corazón
- Ah, así que ella te la hizo buena...
- No me refería a ella, sino a nosotros..... Creía... creía que nuestra historia épica. Tú y yo
- ¿En qué sentido?
- Que abarcaría todos los años y continentes, ivdas arruinadas, amores imposibles, sangre, la vida al límite.... ya sabes, épica. Pero tú te vas a ir de mi lado... y se acabará.
- ¿Vidas arruinadas, sangre? ¿De verdad crees que una relación tiene que ser tan dura?
- Nadie compone canciones sobre las fáciles.
miércoles, 29 de octubre de 2008
música
Éramos una puñetera ópera rock. Yo gritaba y tú gritabas y entre nuestro chillidos, y mi frutración y tus desvaríos, justo entre eso, había algo que se rompía como una jodida cuerda demasiado tensa. Algo que quebraba el rítmico compás que creábamos. Cuando yo reía y tú hablabas. Cuando yo hablabla y tú reías.
La historia siempre era la misma. Yo quería permanecer. Tú querías avanzar. Nuestra lucha de contrarios y nada más. Por supuesto las cosa solían acabar mal.
Era mi portazo contra tu rabia y tu música contra mi paz. Quizá debimos hablar más y gritarnos menos. Si supieras lo mucho que pienso en ti ahora que sé que nunca te voy a volver a ver. Nos equivocamos y ya está.
Tú no eres Kurt Cobain ni yo Courtney Love, no tenemos historia en la que el amor no es sucificiente. No tenemos gran relato épico, de esos que nunca te cansas de escuchar, de los que cuentas a tus nietos cuando eres viejo, con los que te levantas cada mañana, los que te hacen ser mejor. Queríamos ser Sid y Nancy, pero con final feliz. Yo no quería colgarte un candado alrededor de tu cuello, me bastaba con saber que de vez en cuando, me pertenecías. Tú no tenías porqué morir por mí. No pretendía que me cantases un réquiem sin final.
Me bastaba con ser tu balada pop. Tu hit comercial. La primera canción de tu lista de éxitos, la última melodia que tarareabas antes de ir a dormir. Me bastaba con que me dedicaras un silencio entre tus acordes porque así todo era mucho más fácil.
Como si tuviesemos nuestra propia harmonía.